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Del ajo fresco al ajo negro

El ajo negro no es una variedad diferente de ajo. Se obtiene a partir de ajo fresco que atraviesa un proceso de cocción prolongada, bajo condiciones controladas de temperatura y humedad.

Durante esta transformación, los dientes adquieren su característico color negro, una textura tierna y un aroma y sabor muy diferentes de los del ajo crudo.

No se agregan colorantes para conseguir ese color: es el resultado de las transformaciones que ocurren naturalmente durante la cocción.

Ajo fresco y ajo negro Oro Rubí, con bulbos enteros y cortados que muestran la transformación de los dientes durante la cocción.

 

Una transformación lenta y controlada

La elaboración del ajo negro requiere tiempo, paciencia y atención durante todo el proceso.

En Oro Rubí colocamos los bulbos enteros en hornos donde permanecen durante aproximadamente un mes, bajo condiciones controladas de temperatura y humedad.

Durante ese período, el calor favorece una serie de reacciones naturales, entre ellas las reacciones de Maillard, que contribuyen al oscurecimiento de los dientes y al desarrollo de nuevos aromas y sabores.

Es un proceso que acompañamos cuidadosamente, respetando los tiempos que necesita el ajo para transformarse.

Bulbos de ajo de Oro Rubí dispuestos en bandejas dentro del horno durante el proceso de elaboración del ajo negro.

Un sabor que sorprende

Aunque proviene del ajo fresco, el ajo negro tiene un aroma y un sabor muy diferentes.

Durante la cocción prolongada, el ajo pierde gran parte de su intensidad y del aroma penetrante característico del ajo crudo. En su lugar, desarrolla un sabor suave, ligeramente dulce, con notas que recuerdan al caramelo, los frutos secos y el aceto balsámico.

Su textura también cambia: los dientes se vuelven tiernos, húmedos y fáciles de untar.

Por eso, el ajo negro es un ingrediente versátil que permite incorporar profundidad y sabor a preparaciones dulces y saladas, sin el protagonismo intenso del ajo crudo.

Composición de ajo negro Oro Rubí con un bulbo entero, otro abierto y dientes negros que muestran su textura característica.

El mismo origen. Un aroma y un sabor completamente diferentes.

El resultado: un ingrediente diferente

El ajo negro abre nuevas posibilidades en la cocina. Su sabor particular permite incorporarlo tanto en preparaciones sencillas como en platos más elaborados.

Podés disfrutarlo directamente, untarlo sobre una tostada, incorporarlo a salsas y aderezos o combinarlo con carnes, vegetales, pastas y quesos.

No hace falta ser un experto para utilizarlo. Una pequeña cantidad es suficiente para darle un toque diferente a una receta cotidiana.

Descubrí cómo disfrutarlo

Cada preparación es una oportunidad para descubrir un nuevo sabor.

En Oro Rubí elaboramos distintas presentaciones de ajo negro para que puedas incorporarlo a tu cocina de la manera que más te guste.

Te invitamos a conocer nuestros productos y explorar nuestras recetas, con ideas sencillas para disfrutar del ajo negro todos los días.

 

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